HOMILÍAS
Cuando el rey Ajaz y su pueblo oyeron la noticia de que sus enemigos rodeaban Jerusalén para atacarla y conquistarla, "se estremeció su corazón y el del pueblo, como se estremecen los árboles del bosque, agitados por el viento". El profeta Isaías le ofrece una palabra de consuelo: "Eso no llegará a suceder". Y le sugiere como actuar: "Mantente...




